Organizar el esfuerzo colectivo es una actividad tan antigua como la civilización: las grandes obras de la Antigüedad y los ejércitos ya coordinaban a multitudes mucho antes de que nadie escribiera un manual. Lo nuevo, hace poco más de un siglo, fue tratar esa práctica como objeto de estudio.
De forma más precisa, la administración es el proceso de planear, organizar, dirigir y controlar los recursos —personas, dinero, tiempo, materiales y conocimiento— para alcanzar objetivos de manera eficiente y eficaz. Ese salto de la costumbre al método fue el que le dio a la disciplina un cuerpo de conocimiento transmisible… y, con ello, unos fundadores.