Cultura organizacional según autores

Definición de cultura organizacional

El día de te voy a hablar sobre cómo la cultura organizacional puede ser vista como una ventaja competitiva. ¿Cómo es eso posible? Bueno, piénsalo, hoy en día, el capital permite acceder a la misma infraestructura, el software se ha convertido en un commodity y las innovaciones de producto son sometidas a ingeniería inversa en cuestión de semanas. La diferenciación basada únicamente en «qué vendemos» o «qué herramientas usamos» es, en el mejor de los casos, transitoria.  

Ante este escenario de nivelación técnica, la atención de la dirección general debe desplazarse necesariamente hacia la capacidad de ejecución. Y es aquí donde la cultura organizacional deja de ser un tema de «clima laboral» para convertirse en una variable financiera prioritaria.

El error que han cometido muchas empresas ha sido tratar la cultura corporativa como un aspecto periférico, gestionado casi exclusivamente desde una óptica de bienestar o retención de talento. Sin embargo, desde una perspectiva estrictamente operativa, la cultura corporativa es el sistema operativo de la empresa. Es el conjunto de protocolos no escritos que determinan la velocidad de la toma de decisiones, la fricción en la coordinación interna y la resistencia o adaptabilidad ante el cambio de mercado.

Así pues, en este artículo intento plantear que la cultura organizacional no debe gestionarse para mejorar la moral (aunque también), sino para asegurar la viabilidad de la estrategia. Mientras que los activos tangibles son replicables, la dinámica de comportamiento colectivo de una organización es única e intransferible. Por tanto, en un mercado saturado de opciones idénticas, la forma en que una organización piensa y opera internamente constituye, paradójicamente, su ventaja comercial más sólida y defendible.

Definición de cultura organizacional según autores

¿Qué significa cultura organizacional en una empresa? A continuación, te voy a compartir de la definición de cultura organizacional según diferentes autores. Estas definiciones nos servirán para tener una base más sólida, ya que dudo mucho que en un entorno académico acepten completamente una definición que dice alguien por internet.

Por lo cual, considero que es buena idea comenzar por ver lo que los diferentes libros de administración nos dicen que significa cultura organizacional. Por supuesto, al final podrás encontrar las referencias bibliográficas de los libros utilizados por si los necesitas.

Definición de cultura organizacional según Stephen P. Robbins y Mary Coulter

«La cultura organizacional se ha descrito como los valores, principios, tradiciones y formas de hacer las cosas que influyen en la forma en que actúan los miembros de la organización» (p. 46)

Definición de cultura organizacional según Harold Koontz, Heinz Weihrich y Mark Cannice

«La cultura organizacional es el modelo general de comportamiento, es decir, las creencias y los valores compartidos que los miembros tienen en común» (p. 263).

¿Qué es cultura organizacional según Idalberto Chiavenato?

«Cultura organizacional es el conjunto de hábitos, creencias, valores y tradiciones, interacciones y relaciones sociales típicos de cada organización. Representa la forma tradicional con la cual están acostumbrados a pensar y hacer las cosas y es compartida por todos los miembros de la organización» (p. 319)

Definición de cultura organizacional según Lourdes Münch

«La cultura organizacional es la forma de vida o de ser de la empresa y está integrada por el sistema formal (estructura, roles, procesos, políticas, etc.) e informal (estilos de liderazgo, costumbres, mitos, tradiciones, etc.) de sistemas y subsistemas» (p. 196)

¿Qué significa cultura organizacional?

Cuando se habla de cultura organizacional, suele pensarse en valores escritos, códigos de conducta o frases colocadas en paredes. Pero eso es solo la superficie. Podríamos decir que es sólo la punta del iceberg, ya que la cultura no vive en los documentos; vive en el comportamiento cotidiano.

Es decir, la cultura organizacional es el conjunto de patrones aprendidos que un grupo utiliza para resolver dos problemas fundamentales:

  1. Cómo convivir y coordinarse internamente
  2. Cómo adaptarse al entorno externo para sobrevivir y crecer

Dicho de otra forma, la cultura corporativa es una especie de “manual no escrito” que indica cómo se hacen las cosas cuando nadie está mirando. Incluye creencias compartidas, formas habituales de pensar, reacciones esperadas ante los problemas y criterios implícitos para decidir qué es aceptable y qué no.

No se enseña en una capacitación formal. Se aprende observando, imitando, corrigiendo errores y ajustándose al grupo. A veces sin darse cuenta.

Y ahí está su fuerza… y también su riesgo.

Cultura organizacional significado

¿Por qué la cultura organizacional es una ventaja competitiva?

Piensa por un momento que pudieras tomar una radiografía de dos empresas competidoras. Se trata de dos empresas muy similares, pero que una se desempeña mejor. La radiografía nos muestra a simple vista, en la superficie, que se ven idénticas. Ambas tienen oficinas en la misma ubicación, ambas tienen computadoras iguales y ambas tienen acceso al mismo capital en el banco.

Sin embargo, una de ellas está ganando mercado y la otra está perdiendo dinero. Si los activos tangibles son los mismos, ¿dónde está la diferencia? ¿Es suerte? (No, a menos que creas que la estrategia de negocios se decide lanzando una moneda al aire).

Tiene que haber algo más. Algo invisible que conecta todos esos activos y los hace funciona de manera eficiente. Llamémoslo Cultura Organizacional. Ahora, dado que estamos hablando de negocios y no de filosofía, ¿qué hace exactamente este elemento invisible para que ganemos más dinero? Bueno, te voy a dar tres razones del por qué la cultura organizacional es una ventaja competitiva:

1. La barrera de la inimitabilidad y la complejidad social

Empecemos con una pregunta simple: ¿Qué puede copiar tu competencia? Si tú compras un software nuevo hoy, ¿puede tu competidor comprar el mismo software mañana? ¡Sí! Si tú bajas tus precios, ¿pueden ellos bajarlos también? (Tienes dos oportunidades para responder, ¡y la primera no cuenta!). ¡Exacto, sí pueden!

Entonces, si todo lo que se puede comprar es copiable, eso no es una ventaja real, ¿verdad? Es solo una mercancía.

Ahora, el giro interesante: ¿Puede un competidor copiar la historia compartida de tu equipo? ¿Puede copiar la confianza instantánea que existe entre tus departamentos cuando hay una crisis?

Mmm. Eso ya es más difícil. A esto se le puede llegar a conocer como Complejidad Social.

Hagamos las cuentas. Un competidor puede replicar tu «hardware» (tus recursos) en semanas. Pero para replicar tu «software» (tu cultura corporativa), necesitaría años de interacciones humanas para construir esa misma red de confianza.

Entonces, si tú ya tienes esa cultura hoy, y a ellos les tomaría 5 años construirla, ¿qué tienes tú? Tienes tiempo. Tienes un margen de maniobra enorme. Y en el mundo de los negocios, ¿el tiempo es dinero? ¡Por supuesto que sí!

2. Reducción de costos de transacción y fricción operativa

Vamos a mirar el Estado de Resultados un momento. Sabemos que para obtener Ganancias, necesitamos restar los Gastos de las Ventas.

$$Ventas – Gastos = Ganancias$$

Hasta aquí, todo es mecánico. Pero, ¿sabías que el comportamiento de la gente es un gasto oculto?

Piénsalo así: Si en una organización nadie confía en nadie, ¿qué necesitas hacer? Necesitas vigilar. Necesitas controles. Necesitas firmas, sellos y validaciones. ¿Todo eso cuesta tiempo y sueldo? ¡Sí!

Ahora, hagamos la deducción inversa. Si la cultura promueve la responsabilidad y la confianza, ¿necesitas al «vigilante»? No. ¿Necesitas cinco reuniones para aprobar una decisión simple? (¿Escuché a alguien decir «No»?). ¡Correcto!

Si eliminas la fricción, reduces los gastos operativos. Y si reduces los gastos operativos manteniendo las mismas ventas, ¿qué pasa automáticamente con tu margen de ganancia? ¡Sube! Así que, técnicamente, una buena cultura es una máquina de eficiencia financiera.

3. Ejecución estratégica y atracción de talento

Finalmente, hablemos de llevar los planes a la realidad. Puedes tener la mejor estrategia del mundo en un papel (o en un PowerPoint muy bonito), pero, ¿quién hace el trabajo? ¿El papel o las personas?

¡Las personas!

Aquí es donde la cultura actúa como un filtro. Imaginemos que tu cultura es de «Alto Rendimiento». ¿Quién se sentirá atraído a trabajar contigo? ¿La gente que quiere esconderse y no hacer nada, o la gente que quiere ganar? La gente que quiere ganar.

La cultura funciona como un imán para el talento correcto y como un repelente para el talento incorrecto.

Si logras atraer a los mejores sin tener que pagar sueldos astronómicos, solo porque el entorno de trabajo es superior, ¿tienes una ventaja? ¡Definitivamente!

Así que, sumemos todo lo que hemos descubierto:

  1. La competencia no puede copiarte (Inimitabilidad).
  2. Operas más barato porque hay menos fricción (Eficiencia).
  3. Tienes a las mejores personas ejecutando el plan (Talento).

Cuando pones esos tres elementos juntos en tu balance, el resultado es inevitable: tienes una Ventaja Competitiva real para una empresa. Y todo empezó simplemente entendiendo cómo nos comportamos juntos.

¿Cuál es el origen de la cultura organizacional?

Si rastreamos la cultura organizacional hasta su nacimiento, lo más probable es que nos encontremos siempre con la misma fuente u origen, la cual es los fundadores de la organización.

Después de todo, la cultura no aparece de la nada; es el reflejo directo de la visión y los valores de quienes crearon la empresa. Los fundadores pueden ser vistos como los que le dan el origen a la cultura organizacional por las siguientes razones:

  1. Libertad creativa: Al iniciar, no están atados por costumbres antiguas ni por expectativas de clientes previos. Tienen un lienzo en blanco para proyectar exactamente lo que quieren que sea la organización.
  2. Proyección de valores: Imprimen su sello personal en la empresa. Sus valores, principios y forma de ser se convierten en la guía a seguir.
  3. Facilidad de transmisión: Como la mayoría de las empresas nacen siendo pequeñas, para el fundador es sencillo inculcar su visión a todos los miembros iniciales sin interferencias.

¿Cómo se mantiene la cultura corporativa?

Una vez que los fundadores establecen la primera cultura corporativa, la organización implementa mecanismos «invisibles» para protegerla y perpetuarla. Este proceso se sostiene sobre tres pilares fundamentales:

1. Selección de personal

El proceso de contratación no es solo para evaluar habilidades técnicas; también puede funcionar como un filtro cultural. Los gerentes buscan candidatos que se adapten a la organización, pero también funciona a la inversa: los candidatos juzgan si se sienten cómodos con el ambiente. Si no hay «química» cultural, el sistema tiende a auto-regularse rechazando al candidato o provocando su salida temprana.

2. La alta gerencia

Nada impacta más que el comportamiento de los líderes. Lo que los ejecutivos dicen y hacen se filtra hacia abajo, estableciendo las normas reales de trabajo. La gerencia puede influir de la siguiente forma:

  • Comportamiento y recompensas: Si los líderes premian el trabajo en equipo o actúan con ética, envían un mensaje claro sobre lo que se valora.
  • Comunicación: Los directivos utilizan su discurso para enfocar la atención de la empresa. Pueden usar un lenguaje firme para sacudir una cultura estancada y redirigirla, por ejemplo, hacia una mayor atención al cliente o hacia la innovación.

3. La socialización

Finalmente, las organizaciones utilizan la socialización para que los nuevos integrantes aprendan la forma en que «se hacen las cosas aquí».

Esto se logra mediante procesos de inducción y entrenamiento intensivo donde se enseña no solo la técnica del trabajo, sino la filosofía, la jerga y las costumbres. Este proceso tiene dos beneficios clave: ayuda a los empleados a comprender la cultura (generando entusiasmo) y minimiza la probabilidad de que los nuevos desafíen o alteren las normas establecidas.

Bibliografía

  • Robbins, S. P., & Coulter, M. (2010). Administración (10.ª ed.). Pearson Educación.
  • Koontz, H., Weihrich, H., & Cannice, M. (2012). Administración: Una perspectiva global y empresarial (14.ª ed.). McGraw-Hill.
  • Münch, L. (2010). Administración: Gestión organizacional, enfoques y proceso administrativo (2.ª ed.). Pearson Educación.
  • Chiavenato, I. (2006). Introducción a la teoría general de la administración (7.ª ed.). McGraw-Hill Interamericana.