8 definiciones de administración con autor

Definición de administración según autores

En toda empresa, desde una gran corporación hasta una pequeña cafetería del barrio, hay algo que mantiene todo funcionando cuando los días se complican: la administración. No se nota a simple vista. No tiene una voz fuerte ni presume resultados, pero está ahí, organizando, dirigiendo y dando sentido a cada decisión.

Podríamos decir que sin administración, los esfuerzos se dispersan, los recursos se desperdician y las metas se vuelven solo buenas intenciones. Con ella, en cambio, cada acción tiene un propósito.

Al final del artículo podrás jugar serpientes y escaleras, pero no es cualquier juego de serpientes y escaleras, ya que está diseñado para que aprendas y repases los conceptos de administración que viste en este artículo. Espero que te sirva en tu aprendizaje.

A continuación, te voy a compartir la definición de administración según diferentes autores, para que puedas ser capaz de tomar la definición que nos proporcionan diferentes libros de administración, para que tú seas capaz de formular tu propia definición.

Así que, utiliza las más de 8 definiciones de administración con autor que te voy a compartir y recuerda que al final del artículo encontraras las referencias de los diferentes libros de donde saqué la definición. Espero que te sea de utilidad.

Definición de administración en la Teoría Clásica (Fayol)

Algunos autores clásicos de la administración son Frederick Winslow Taylor (Administración Científica, Henry Fayol (Teoría Clásica) y Elton Mayo (Relaciones Humanas).

Administración científica:

No hay que olvidar que para la administración científica el secreto del éxito está en los detalles milimétricos. Se trata de Métodos y Procesos. Si logramos que el operario mueva el brazo 5 centímetros menos, ahorramos tiempo. Si ahorramos tiempo, ganamos dinero.

Así que, aquí la ecuación es simple:

  • Eficiencia = El mejor método de trabajo

No nos importa quién lo hace, nos importa cómo lo hace mecánicamente.

Teoría clásica:

Ahora, demos un paso atrás. Guardamos el microscopio y miramos el edificio completo. Aquí entra la Teoría Clásica.

Ya no nos obsesionamos solo con el tornillo que aprieta el operario; ahora nos preocupa el esqueleto de la empresa. Aquí la administración deja de ser solo supervisión y se convierte en un proceso estructural.

¿Recuerdas los cinco dedos de la mano? Pues úsalos para recordar los cinco pasos de esta teoría:

  1. Prever (Mirar al futuro).
  2. Organizar (Construir el cuerpo social).
  3. Dirigir (Guiar al personal).
  4. Coordinar (Unir los esfuerzos).
  5. Controlar (Verificar que todo salió bien).

Aquí, el éxito no viene de mover rápido las manos, sino de tener una estructura sólida y controlada desde arriba hasta abajo.

Teoría de las relaciones humanas:

Pero espera… en los dos modelos anteriores olvidamos un pequeño detalle. Las máquinas no tienen sentimientos, pero la gente sí. (¡Sorpresa!).

La Teoría de las Relaciones Humanas cambia el foco de la administración radicalmente. Dejamos de mirar la tarea y la estructura, y empezamos a mirar a la persona.

La lógica aquí es fascinante: resulta que si tratas a las personas como engranajes, se rompen. Pero si creas las condiciones para que se integren en grupos sociales y satisfagan sus necesidades individuales, ¿qué pasa con la productividad? ¡Sube! La administración aquí ya no es ingeniería; es psicología. El objetivo es obtener resultados, sí, pero entendiendo que un empleado feliz e integrado rinde más que un robot eficiente pero aislado.

A continuación, te voy a proporcionar la definición de administración según Henry Fayol:

Concepto de administración según Henry Fayol (Cita textual)

«La administración es un proceso que consiste en planear, organizar, dirigir, coordinar y controlar» (Fayol, 1980, citado en Carlos Ramírez, 2020).

Definiciones de administración según autores modernos y neoclásicos

A continuación, te voy a compartir la definición de administración según autores neoclásicos y modernos. Algunos autores son los siguientes:

Definición de administración según Stephen P. Robbins y Mary Coulter

«La administración involucra la coordinación y supervisión de las actividades de otros, de tal forma que éstas se lleven a cabo de forma eficiente y eficaz» (p. 6).

¿Qué es la administración según Idalberto Chiavenato?

«La Administración es el proceso de planear, organizar, dirigir y controlar el uso de los recursos para lograr los objetivos organizacionales» (p. 10).

«La palabra administración viene del latín ad (hacia, di­rección, tendencia) y minister (subordinación u obediencia), y significa aquel que realiza una función bajo el mando de otro, es decir, aquel que presta un servicio a otro» (p. 10).

Definición según Don Hellriegel, Susan E. Jackson y John W. Slocum

«Administrar significa tomar las decisiones que guiarán a la organización por las etapas de planeación, organización, dirección y control» (p. 8).

Definición de administración según Herbert A Simon

«Administración: acción humana, racional y cooperativa para llegar a determinados objetivos» (Herbert A Simon, 1958, citado en Carlos Ramírez, 2020).

La definición de administración según Luther Gulick

«La administración es un sistema de conocimientos por medio del cual los hombres establecen relaciones, predicen resultados e influyen en las consecuencias de cualquier situación en que se organicen para trabajar unidos en el logro de propósitos comunes» (Luther Gulick, 1937, citado en Carlos Ramírez, 2020).

Definición de administración según autores mexicanos y latinoamericanos

A continuación, te voy a compartir la definición según algunos autores Mexicanos o de Latinoamérica. Por supuesto que también entrarían en los autores neoclásicos y modernos.

Definición de administración según Lourdes Münch Galindo

«La administración es el proceso de coordinación de recursos para obtener la máxima productividad, calidad, eficacia, eficiencia y competitividad en el logro de los objetivos de una organización» (p. 21)

Definición de administración según Antonio Cesar Amaru

«La administración es el proceso de tomar decisiones sobre los objetivos y la utilización de los recursos. Abarca cinco tipos principales de decisiones, llamadas también procesos o funciones: planeación, organización, liderazgo, dirección y control» (p. 6)

¿Qué es la administración según Carlos Ramírez Cardona, María del Pilar Ramírez Salazar y Carlos Fernando Ramírez Salazar?

«La administración es una actividad humana por medio de la cual las personas procuran obtener unos resultados. Esa actividad humana se desarrolla al ejecutar los procesos de planear, organizar, dirigir, coordinar y controlar» (p. 4)

a proporcionar la definición de administración estratégica según diferentes autores para que también puedas hacer la comparación de ambos conceptos.

Definición según Stephen P. Robbins y Mary Coulter

«La administración estratégica es lo que hacen los gerentes para desarrollar las estrategias de la organización. Es una importante tarea que involucra todas las funciones básicas de la administración, como planeación, organización, dirección y control» (p. 163)

Definición de administración estratégica según Fred R. David

«La administración estraté

Video sobre la explicación del concepto de administración

¿Qué es la administración?

Hablar de administración es hablar del sistema invisible que mantiene viva a una organización. Es lo que une las ideas con los resultados, lo que da forma al esfuerzo colectivo. Sin ella, los proyectos se dispersan, los recursos se pierden y las buenas intenciones se quedan a medio camino. Puede sonar exagerado, pero no lo es: toda empresa, institución o grupo de trabajo funciona gracias a que alguien, en algún nivel, está administrando.

En esencia, la administración es un conjunto de actividades conectadas entre sí (planeación, organización, dirección y control) que buscan aprovechar los recursos disponibles (personas, dinero, materiales, información) para alcanzar metas de forma eficiente y eficaz. El administrador, o gerente, no es solo quien ocupa un cargo; es quien sabe entender cómo funciona el sistema y hacer que funcione mejor.

Concepto de administración

Infografía sobre qué es la administración

A continuación, te voy a compartir una infografía que explica el concepto de administración:

Analogía del barco: Cómo entender la administración fácilmente

Comprender la administración es un poco como observar a un capitán guiando su barco en medio del océano. Nada se deja al azar: cada decisión, cada movimiento, cada orden tiene un propósito.

Las cartas náuticas representan la planeación. Antes de zarpar, el capitán traza el recorrido, calcula distancias, analiza corrientes y riesgos. Sabe que sin un rumbo claro, incluso el viento más favorable serviría de poco. Planear es eso: decidir hacia dónde ir antes de empezar a moverse.

La tripulación organizada simboliza la organización. Cada marinero tiene su tarea: unos ajustan las velas, otros cuidan la maquinaria, otros vigilan el horizonte. Si todos hicieran lo mismo al mismo tiempo, el barco no avanzaría ni un metro. La organización es lo que permite que cada esfuerzo individual sume hacia una misma dirección.

La dirección, o el liderazgo, aparece cuando el capitán coordina, da órdenes, pero también escucha. Sabe cuándo hablar con firmeza y cuándo motivar con calma. Entiende que una tripulación exhausta no obedece, sino que se quiebra. La dirección es esa mezcla de autoridad y empatía que mantiene el barco en movimiento incluso en los días difíciles.

Y por último, está el control, el timón en sus manos. El capitán ajusta el rumbo constantemente: corrige desviaciones, verifica la posición, revisa los instrumentos. El control no es rigidez, es observación. Si el viento cambia, él se adapta; si una tormenta aparece, ajusta las velas. Sin control, el barco podría desviarse sin que nadie lo note.

Pero hay algo más. La navegación no es solo técnica, es una combinación de ciencia y arte.
La ciencia está en los cálculos, en los instrumentos, en las mediciones precisas. El arte vive en la intuición del capitán, en su capacidad de leer el cielo y entender el lenguaje del mar. Puede tener todos los datos, pero a veces una corazonada vale más que un mapa.

Propósito de la administración: eficiencia y eficacia

La administración existe por una razón sencilla, pero eso no le quita su importancia: lograr objetivos utilizando lo justo y necesario. No se trata de trabajar más, sino de hacerlo pensando en eficiencia y eficacia.

  • Eficiencia es hacer las cosas bien. Aprovechar cada recurso (tiempo, dinero, esfuerzo) sin desperdiciarlo.
  • Eficacia es hacer las cosas correctas. Tomar decisiones que realmente lleven al resultado deseado.

Muchas organizaciones caen en el error de confundir una con la otra. Hay empresas que producen mucho, pero avanzan en la dirección equivocada. Otras alcanzan sus metas, sí, pero dejando un rastro de desgaste, cansancio y recursos perdidos. La buena administración busca el equilibrio: ni velocidad sin rumbo, ni éxito con agotamiento.

Las 4 funciones del proceso administrativo (Fayol)

Aunque el proceso administrativo parece un flujo continuo, puede dividirse en cuatro funciones principales que se repiten sin descanso en cualquier organización. Este marco, propuesto por Henri Fayol hace más de un siglo, sigue siendo la base sobre la cual se entiende la gestión moderna.

A continuación, te voy a hablar un poco más sobre las cuatro funciones del proceso administrativo.

Funciones de la administración

1. Planeación: Definir el rumbo

Todo empieza con un pensamiento: “¿hacia dónde queremos ir?”. Planear es eso: ponerle dirección al movimiento.

Implica definir metas, trazar estrategias y elegir entre caminos posibles. Y aunque suene lógico, la planeación tiene algo de arte: nadie puede prever el futuro, pero un buen administrador aprende a leer las señales del presente.

2. Organización: Estructurar recursos

La organización convierte las ideas en acción. Aquí se reparten tareas, se agrupan recursos y se construyen estructuras. Un buen plan sin organización es solo una hoja olvidada en un escritorio.
Organizar es darle forma y ritmo al esfuerzo colectivo, asegurando que cada pieza encaje en el momento justo.

3. Dirección: Liderazgo y ejecución

Esta es la parte más humana del proceso. Dirigir no es mandar, es inspirar y coordinar. Es la habilidad de convertir la estrategia en movimiento, las palabras en acción. Un líder no solo comunica; también escucha, comprende, guía. Y aunque los manuales describen la dirección como una función, en la práctica es un pulso constante entre empatía y decisión.

4. Control: Medición y ajuste

El control no es castigo, ni desconfianza. Es revisión, aprendizaje y ajuste. Aquí se observa si los resultados van en línea con lo planeado, se corrigen errores y se celebran los logros. Sin control, la organización se estanca; con demasiado, se paraliza. El equilibrio está en aprender mientras se avanza.


En la vida real, estas funciones no ocurren en orden perfecto. Un administrador puede estar planeando mientras dirige, controlando mientras reorganiza. La administración no es una línea recta, sino un ciclo que respira, se adapta y vuelve a empezar.

¿Por qué es importante la administración?

La administración es mucho más que un conjunto de técnicas o funciones; es el pilar que sostiene el funcionamiento de toda organización, sin importar su tamaño, su giro o su historia. Su valor radica en algo tan simple y tan complejo como esto: convertir los esfuerzos humanos en resultados reales.

Una buena administración no solo organiza, sino que da sentido al trabajo colectivo, optimiza los recursos y traza el camino hacia las metas comunes. Cuando falta, el desorden aparece. Se desperdician recursos, las decisiones se vuelven confusas y los proyectos pierden rumbo.

En el ámbito empresarial

Algunas cosas en las que la administración le ayuda a las organizaciones son las siguientes:

  • Logro de objetivos: Toda empresa necesita un norte. La administración proporciona esa dirección, ayudando a definir metas claras y alcanzables. Ayuda a alinear las acciones del equipo con la estrategia global, evitando que el esfuerzo se disperse.
  • Optimización de recursos: El dinero, el tiempo y la energía son finitos. Administrar bien es hacer que cada recurso cuente, evitando desperdicios y maximizando resultados. Es ahí donde la productividad y la rentabilidad comienzan a crecer, no por casualidad, sino por método.
  • Competitividad y adaptación: En un entorno que cambia a diario, las empresas que sobreviven son las que saben adaptarse. Permite reaccionar rápido, incorporar nuevas tecnologías y mantener la creatividad sin perder el orden.
  • Coordinación y organización: Sin coordinación, incluso el mejor talento se desordena. La administración estructura los procesos, evita duplicar esfuerzos y garantiza que todo fluya con lógica.

Más allá de las empresas

La administración no pertenece solo al mundo corporativo. Su lógica también se aplica al Estado, las escuelas, el ejército, las instituciones religiosas o las comunidades locales. Donde hay personas que comparten un objetivo común, la administración tiene un papel que cumplir.

En una comunidad, por ejemplo, ayuda a usar los recursos públicos con responsabilidad, a mejorar la convivencia y a generar oportunidades de empleo. Es, en pocas palabras, un instrumento para construir bienestar colectivo.

El impacto de la administración en la productividad

Una buena administración mejora la productividad porque actúa como un sistema nervioso que conecta cada parte de una organización: personas, recursos, procesos y objetivos. No se trata solo de tener talento o dinero, sino de saber coordinar todo eso de manera inteligente.

A continuación, te voy a hablar sobre el impacto que una buena administración tiene en la productividad:

1. Organiza el caos

En muchas empresas, el esfuerzo no falta; lo que falta es dirección. Una buena administración pone orden donde antes había confusión. Define prioridades, asigna responsabilidades y evita que se duplique el trabajo. Cuando cada persona sabe exactamente qué debe hacer y por qué, el tiempo se aprovecha mejor y los errores disminuyen.

La productividad no es otra cosa que orden convertido en resultado.

2. Reduce desperdicios

El tiempo, el dinero y la energía son recursos que pueden perderse sin que nadie se dé cuenta.
Administrar bien significa usar lo justo, en el momento correcto y con el propósito adecuado.
Una tarea innecesaria menos, una comunicación más clara, un proceso más corto… esas pequeñas mejoras se traducen en grandes ahorros. Y cuando se desperdicia menos, se produce más.

3. Motiva y da claridad

Las personas trabajan mejor cuando entienden el “para qué” de su trabajo. Una buena administración no se limita a mandar; explica, orienta y conecta. Cuando el equipo siente que su esfuerzo tiene sentido, la motivación se vuelve natural. Y la motivación, bien dirigida, siempre se transforma en productividad.

4. Crea un flujo constante

La productividad no depende solo del esfuerzo individual, sino de la sincronía del grupo.
Cuando la administración coordina tareas, equilibra cargas de trabajo y mantiene comunicación entre áreas, el flujo de trabajo se vuelve continuo. Sin interrupciones innecesarias. Sin cuellos de botella.
El resultado: más resultados en menos tiempo, con menos desgaste.


En resumen, una buena administración multiplica el valor del esfuerzo humano. No exige más trabajo, sino que convierte el trabajo en algo más efectivo. Y ese es, probablemente, el secreto mejor guardado de todas las empresas que parecen funcionar “fácilmente”: no es suerte, es gestión.

La administración: entre la ciencia y el arte

¿Es la administración una ciencia o un arte? La respuesta más honesta es: las dos cosas.

Desde su lado científico, se apoya en datos, análisis y métodos racionales.
Busca decisiones basadas en evidencia, medición y control.
Pero en la práctica, ningún número explica del todo el comportamiento humano.

Ahí entra el arte: la intuición, el juicio, la empatía, la capacidad de leer una situación más allá de lo que los informes dicen.
Un buen administrador sabe cuándo seguir el manual y cuándo confiar en su instinto.

La ciencia da las herramientas; el arte, la sensibilidad.
Demasiada ciencia enfría el trabajo. Demasiado arte lo vuelve caótico.
La verdadera maestría está en encontrar el punto medio: usar los datos sin olvidar a las personas.

Diferencia entre administración y gestión

Como ya hemos visto hasta este punto, si hablamos de administración, estamos hablando del proceso que decide cómo debe funcionar una organización en su conjunto. La administración se ocupa de responder preguntas como:

  • ¿qué queremos lograr?
  • ¿con qué recursos contamos?
  • ¿cómo vamos a organizarnos?
  • ¿cómo sabremos si lo estamos haciendo bien?
Qué preguntas responde la administración

Podríamos decir que se apoya en cuatro funciones que seguramente ya conoces: planeación, organización, dirección y control.

Como ya sabemos, la planeación define los objetivos y las estrategias o acciones para lograrlos. La organización no se refiere a “acomodar cosas al azar”, sino a diseñar la estructura: qué áreas existirán, qué puestos se necesitan, quién depende de quién y qué recursos se asignan a cada parte de la empresa. La dirección por otra parte, trabaja con las personas: comunica las metas, motiva, coordina equipos, aclara instrucciones y alinea esfuerzos humanos. Por último, el control compara lo que se está logrando con lo que se había planeado, para corregir errores y ajustar el rumbo. Todo esto en conjunto forma la administración, la cual puede ser vista como un proceso que diseña el marco general de funcionamiento de la organización.

Creo que hasta aquí vamos bien. Ahora vamos vamos a pasar al concepto de gestión. Una vez que la administración definió ese marco general, la gestión se encarga de la parte más concreta: poner en marcha y coordinar las actividades dentro de esa estructura. Aquí ya no estamos definiendo qué departamentos existen, sino viendo cómo se trabaja hoy con los recursos y procesos que ya están establecidos. La gestión responde preguntas como:

  • ¿qué tareas se hacen esta semana?
  • ¿quién se encarga de tal actividad?
  • ¿cómo resolvemos el problema que surgió en producción?
  • ¿cómo reorganizamos el trabajo si cambian las prioridades?

¿Te das cuenta? La administración define cómo debe estar organizada la empresa en términos generales; la gestión decide cómo se opera esa organización en el día a día.

La administración tiene un enfoque más estratégico y estructural, se mueve en horizontes de mediano y largo plazo y diseña el “escenario” donde todo ocurre.

La gestión, en cambio, tiene un enfoque más táctico y operativo, se mueve en horizontes cortos (días, semanas, proyectos específicos) y se ocupa de que el trabajo realmente se haga dentro del escenario que ya fue definido. Dicho de forma simple: la administración decide cómo debe funcionar la organización en general; la gestión se encarga de cómo se trabaja en la práctica para que esos objetivos se cumplan.

La administración, sin tanto rodeo, es el proceso que permite que una organización convierta una idea (cualquiera, desde abrir un restaurante hasta lanzar un servicio en línea) en actividades reales que alguien tiene que hacer. Es planear lo que se quiere, organizar recursos (personas, recursos, espacios, todo eso), dirigir el trabajo y ver si lo que estamos haciendo… pues, funciona. Es como la estructura que sostiene el día a día. Si no está, todo se desordena y nadie sabe quién hace qué.

La administración estratégica, por otro lado… es diferente. No pregunta “¿cómo hacemos esto?”, sino “¿qué deberíamos hacer en primer lugar… y para qué?”. Es el proceso de formular, implementar y revisar estrategias, esas decisiones grandes que te cambian el rumbo completo. Cosas como: ¿en qué mercado vamos a competir?, ¿cómo nos vamos a diferenciar?, ¿qué capacidades debemos desarrollar sí o sí?, ¿qué riesgos se vienen encima en el entorno? Vamos, que mientras la administración acomoda el presente, la administración estratégica se atreve a dibujar el futuro.

Te lo pongo de la siguiente forma:

  • En la administración decides quién hace qué, cómo se reparten los recursos, qué se controla y cómo.
  • En la administración estratégica decides por qué vale la pena entrar a un mercado, qué amenaza no puedes ignorar, qué propuesta de valor debe definirte y qué camino te conviene abandonar aunque duela.

Son dos mundos conectados, sí, pero no iguales. Uno construye el sistema con el que trabajas; el otro decide si ese sistema es el adecuado para ganar en el entorno en el que te toca vivir. Uno mantiene la casa funcionando; el otro piensa si esa casa debería ampliarse, cambiarse de lugar o derribarse para construir algo más grande.

Y al final, ambas son necesarias:

  • La administración hace posible el presente (y evita incendios).
  • La administración estratégica elige un futuro que no sea mediocre, ni improvisado, ni una copia del de los demás.

Aprende jugando los conceptos de administración

A continuación, te voy a dejar un pequeño juego de serpientes y escaleras para que puedas aprender los conceptos de administración que hemos visto en este artículo. Espero que te sirva para aprender de manera más didáctica y divertida.

SERPIENTES Y ESCALERAS

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¿Cuál es la definición de administración más aceptada?

Aunque existen muchas posturas, una de las definiciones más aceptadas y utilizadas es la que nos dejó Idalberto Chiavenato. Él define la administración como el proceso de planear, organizar, dirigir y controlar el uso de los recursos para lograr los objetivos de la organización. Es la base que te servirá tanto para un examen como para entender cómo funciona una empresa real.

¿Cuáles son los 4 elementos de la administración según autores?

Casi todos los autores clásicos y modernos coinciden en cuatro pilares fundamentales, conocidos como el proceso administrativo: 1. Planeación: Definir a dónde quieres llegar. 2. Organización: Preparar los recursos para el viaje. 3. Dirección: Guiar al equipo durante el camino. 4. Control: Revisar que no nos hayamos desviado de la ruta. Si dominas estos cuatro puntos, dominas la esencia de la administración.

¿Qué diferencia hay entre administración y gestión?

Es común confundirlas, pero aquí te va la diferencia clave: La administración es el «cerebro» que diseña la estructura, define los objetivos a largo plazo y crea el sistema. La gestión, por otro lado, es la «acción» del día a día; se encarga de hacer que las cosas sucedan dentro de ese sistema que ya definiste. Digamos que la administración pone las reglas del juego y la gestión las juega para ganar.

¿Qué dicen los autores mexicanos sobre la administración?

En México también hay grandes teóricos. Por ejemplo, Lourdes Münch enfoca la administración hacia la máxima eficiencia y competitividad. Para ella, no basta con lograr el objetivo, sino que hay que hacerlo con la mejor calidad posible. Es una visión muy práctica que se adapta perfecto a la realidad de las empresas latinas.

¿Cuál es la definición de administración según Taylor y Fayol?

Aquí tenemos a los «padres» de la administración, pero con enfoques distintos:
1. Frederick Taylor (Administración Científica): Se enfocaba en el método y la tarea. Para él, administrar era aplicar la ciencia para que el trabajador fuera más eficiente mecánicamente.
2. Henry Fayol (Teoría Clásica): Él miraba hacia arriba, hacia la estructura. Para Fayol, administrar era prever, organizar, mandar, coordinar y controlar toda la empresa, no solo al obrero.

Bibliografía

  • Robbins, S. P., & Coulter, M. (2010). Administración (10.ª ed.). Pearson Educación.
  • Chiavenato, I. (2006). Introducción a la teoría general de la administración (7.ª ed.). McGraw-Hill Interamericana.
  • Münch, L. (2010). Administración: Gestión organizacional, enfoques y proceso administrativo (2.ª ed.). Pearson Educación.
  • Hellriegel, D., Jackson, S. E., & Slocum, J. W. (2009). Administración: Un enfoque basado en competencias (11.ª ed.). Cengage Learning.
  • Amaru, A. C. (2009). Fundamentos de administración: Teoría general y proceso administrativo (1.ª ed.). Pearson Prentice Hall.
  • Ramírez Cardona, C., Ramírez Salazar, M. del P., & Ramírez Salazar, C. F. (2020). Fundamentos de administración (5.ª ed.). ECOE Ediciones.
  • David, F. R. (2013). Conceptos de administración estratégica (14.ª ed.). Pearson Educación.