Fred Fiedler fue el primero en armar un modelo completo de contingencias del liderazgo. Su propuesta rompe con la vieja idea de que hay una única manera correcta de mandar. En su lugar, defiende que el desempeño de un equipo sale del encaje entre el estilo del líder y el control que le regala la situación.
Dicho de otro modo: una persona puede ser un gran líder en un contexto y quedarse corta en otro sin haber cambiado nada de sí misma. Lo que cambió fue el terreno. Por eso este enfoque se conoce como el modelo de contingencias de Fiedler: el resultado siempre está condicionado por las circunstancias.
La palabra "contingencia" es la clave. Significa que nada está garantizado de antemano: el éxito depende de que se den ciertas condiciones. Un mismo líder puede triunfar o fracasar según el escenario, y eso no lo convierte en mejor ni peor persona.