Nivel de endeudamiento óptimo

Nivel de endeudamiento óptimo

¿Eres de las personas que piensan que adquirir una deuda es bueno, o por el contrario, piensas que es malo? Bueno, sin duda ambos puntos de vista tienen sus ventajas y desventajas. Así pues, tal vez lo mejor sea preguntar… ¿cuál es el nivel de endeudamiento óptimo? ¿Te interesa?

¿Qué es el nivel de endeudamiento óptimo?

Podemos decir que el nivel de endeudamiento óptimo es el punto en el que una empresa utiliza la deuda de manera responsable y al mismo tiempo de manera eficiente, es decir utiliza la deuda lo suficiente para poder aprovechar sus beneficios fiscales y financieros, pero sin llegar a comprometer su capacidad de pago ni su estabilidad a largo plazo.

Por lo cual, tiene que quedar claro que no es que se trate de eliminar la deuda por completo, ni por supuesto, de endeudarse al máximo. Se trata de encontrar el equilibrio correcto para tu tipo de negocio, tu sector y tus objetivos.

Para entenderlo mejor, pensemos en la deuda como una palanca, ya que si somos capaces de colocar una palanca bien, nuestra fuerza se multiplica, pero si se coloca mal, puede llegar a hacernos caer.

¿Por qué importa tanto encontrar el nivel de endeudamiento óptimo?

La verdad es que lo que voy a decir parece lógico, pero muchas veces no lo pensamos en el momento. Por lo cual, creo que es muy importante tenerlo en cuenta. Es importante encontrar el nivel de endeudamiento óptimo debido a que si llegamos a adquirir demasiada deuda, aumenta el riesgo de insolvencia y por ende, esto puede llegar a ahuyentar a cualquier inversionista.

Por supuesto, como dije antes, tampoco es una solución el hecho de dejar de usar la deuda, ya que poca deuda puede llegar a significar que estamos dejando pasar oportunidades de crecimiento y ciertas ventajas fiscales.

Por lo cual, el nivel óptimo de deuda maximiza el valor de la empresa al minimizar el costo de capital.

¿Qué es el apalancamiento financiero?

Podemos ver al apalancamiento financiero como una estrategia que consiste en utilizar el dinero que hemos pedido prestado (deuda) para financiar la adquisición de nuevos activos. El objetivo principal es que los ingresos generados o la ganancia de capital de ese nuevo activo superen con creces el costo del préstamo (los intereses).

Es decir, consiste en usar el dinero de terceros para multiplicar tus propias ganancias. Como regla general, cuanto más deuda emplee una empresa en relación con sus activos totales, mayor será su grado de apalancamiento financiero, pero no hay que olvidar que a mayor apalancamiento, también aumenta el riesgo.

Fuentes generales de financiamiento de los activos

Indudablemente, para que una empresa pueda operar, crecer y comprar activos, necesita de capital. ¿cierto? Bueno, existen dos fuentes generales para que una empresa pueda llegar a financiar estos activos, los cuales son:

  1. El capital contable (Capital propio): Son los recursos económicos proporcionados directamente por los dueños, socios o accionistas de la empresa.
  2. La deuda (Capital ajeno): Tiene muchas formas y puede ser otorgada por diversos acreedores, como bancos, proveedores o inversionistas en bonos.

Según los expertos en finanzas corporativas, las razones de deuda son las métricas que nos permiten medir en qué grado una empresa utiliza el dinero de los acreedores (en lugar del de los accionistas) para financiar sus operaciones diarias y su expansión.

Tipos de razones de deuda

Para entender el nivel de endeudamiento óptimo, debemos analizar la deuda desde dos perspectivas que todo inversionista revisa, las cuales son:

  1. Razones de Balance General: Miden la cantidad total de deuda pendiente de pago en relación con los activos o el capital propio. Nos muestran una «fotografía» estática de la estructura financiera.
  2. Razones de Cobertura (Estado de Resultados): Evalúan la capacidad real y dinámica de la empresa para generar el flujo de efectivo suficiente y así poder pagar el capital y los intereses programados sin asfixiarse.

Ambos tipos de métricas son indispensables para evaluar la solvencia y la salud financiera a largo plazo de una corporación.

Las 4 fórmulas para calcular el endeudamiento

Para saber si estás en tu nivel de endeudamiento óptimo, debes aplicar las siguientes razones financieras:

1. La razón de deuda

La razón de deuda mide la proporción de los activos totales financiados por los acreedores de la empresa. Cuanto más alta sea la razón, mayor será la dependencia de dinero prestado a la empresa para financiar sus actividades. En pocas palabras, el valor otorgado por la razón de deuda nos dice lo dependiente que es una empresa o no de la deuda.

La razón de deuda es igual a:

  • Razón de Deuda = Pasivo Total / Activo Total

¿Cuál es el nivel óptimo? Por lo general, un nivel de endeudamiento óptimo se sitúa entre el 0.40 y el 0.60 (40% al 60%). Si el resultado es mayor a 0.60, la empresa está muy endeudada y pierde autonomía financiera. Si es menor a 0.40, podría estar perdiendo oportunidades de expansión por no aprovechar el apalancamiento.

2. La razón de activo a capital

La razón de activo a capital nos dice qué tanto los activos de una empresa son mayores que el capital. Por ejemplo, si el valor de la razón es de 2, eso quiere decir que los activos de la empresa valen dos veces su capital. Si el valor es de 1, entonces no se tiene deuda.

La razón de activo a capital es igual a:

  • Razón de Activo a Capital = Activo Total / Capital Contable

3. La razón de deuda a capital accionario

Esta métrica suele centrarse en el largo plazo y compara directamente los fondos aportados por los acreedores con los fondos aportados por los dueños.

La razón de deuda a capital accionario es igual a:

  • Deuda a Capital Accionario = Deuda a Largo Plazo / Capital Contable

¿Cuál es el nivel óptimo? Generalmente, un resultado cercano a 1 (o menor) es visto como saludable. Sin embargo, industrias intensivas en capital (como la construcción o la manufactura) pueden manejar ratios de 2 o más sin problemas.

4. La razón de veces que se gana el interés

De nada sirve tener poca deuda si no tienes flujo de caja para pagarla. Esta razón mide tu capacidad para efectuar los pagos de intereses contractuales con tus ganancias operativas.

Su fórmula es la siguiente:

  • Cobertura de Intereses = Utilidad Antes de Intereses e Impuestos (EBIT) / Gastos por Intereses

¿Cuál es el nivel óptimo? Los bancos e inversionistas buscan que este número sea superior a 3. Es decir, que tu negocio genere al menos tres veces el dinero que necesita para pagar sus intereses. Una razón alta es sinónimo de tranquilidad financiera.

¿Es buena o mala la deuda?​

Es posible que tu empresa no posea deudas, o tal vez has tenido que adquirir una deuda en algún momento para comprar maquinaria, para comprar un nuevo establecimiento, o para pagar la nómina. Sin embargo, no significa que sea malo para la empresa adquirir una deuda, sino que el reto consiste en determinar si el nivel de deuda de la organización es sostenible.

Por ejemplo, supongamos que tienes una dulcería y quieres construir una nueva dulcería debido a la creciente demanda de tus productos. ¿cuáles son tus opciones? Tal vez puedes pedir un préstamo o vender bonos para pagar los costes de construcción y equipamiento. Debido a que los gastos por intereses son deducibles de impuestos, la deuda puede ser una buena opción para poder construir una nueva dulcería y así poder aumentar tus activos.

Por consiguiente, el problema es cuando el uso de la deuda, también conocido como apalancamiento, se vuelve excesivo (no puedas cubrir con ella). Por lo tanto, puedes utilizar las diferentes razones de deuda para poder determinar el nivel de deuda óptimo para que puedas cumplir con tus compromisos.