Los problemas de agencia en una empresa

Problemas de agencia en una empresa

El artículo de hoy será muy corto y muy sencillo, pero no te dejes engañar por eso ya que los problemas de agencia son muy comunes y pueden afectar demasiado a una empresa. Por supuesto, hay que destacar que los problemas de agencia no aparecen únicamente en las empresas sino que pueden aparecer en tu vida personal y hasta en situaciones que probablemente ya has vivido sin saber que tenían un nombre.

¿Qué son los problemas de agencia?

Imagina que creas un negocio, un negocio al cual le vas a invertir dinero para que te otorgue ciertos beneficios. Hasta ahí, todo está bien, pero, tu negocio comienza a crecer y te ves en la necesidad de dar el salto y constituirla como una sociedad anónima.

Al ser tú el propietario, no podrás llevar las riendas de la empresa solo y por ende se crea el consejo de administración, con el objetivo de velar por tus intereses. El consejo de administración a su vez selecciona la administración de la empresa, es decir, al gerente general, a los gerentes de área, etc.

Hasta ahí todo va bien, sin embargo, ten en cuenta que hay dos partes, por un lado estás tú como dueño y por el otro lado están las personas a las que le vas a confiar tus intereses para que lleven a cabo la administración de tu empresa.

A esa relación que existe entre los accionistas (propietarios) y la administración es a lo que se le conoce como relación de agencia.

Cuando los intereses de los propietarios y los intereses de la administración no se encuentran alineados, entonces, existe un problema de agencia. En pocas palabras, un problema de agencia puede ser visto como una diferencia o conflicto de intereses.

¿Cuándo existe la relación de agencia?

La relación de agencia se da siempre que alguien (el principal) contrata a otra persona (el agente) para que represente sus intereses. Por ejemplo, podrías contratar a un agente de bienes raíces para que se encargue de la venta de una de tus propiedades. De tal forma que el agente tiene que velar por tus intereses.

Así pues, en la relación de agencia hay dos partes:

  • El principal: dueño, jefe o propietario.
  • El agente: representa los intereses del principal.

Esta relación no se limita solo a las grandes empresas. La encuentras cuando contratas a un abogado para que defienda tu caso, cuando le das dinero a alguien para que lo invierta en tu nombre o incluso cuando le encargas a alguien la administración de un inmueble.

¿Qué causa los problemas de agencia?

Esta es una pregunta muy importante porque si entiendes la raíz del problema, vas a poder anticiparte a él mucho mejor. Y aunque hay varias causas, en el fondo casi todas tienen algo en común: el agente y el principal no tienen la misma información ni los mismos objetivos.

1. Asimetría de información

Esta es, sin duda, la causa más importante. La asimetría de información ocurre cuando el agente sabe más cosas sobre la situación que el principal.

Por ejemplo, imagina que contratas a un mecánico para que revise tu carro. Tú no sabes nada de mecánica, así que dependes completamente de lo que él te diga. Si el mecánico quisiera cobrarte de más, podría inventar problemas que en realidad no existen y tú no tendrías forma de saberlo. Ahí está la asimetría: él tiene información que tú no tienes.

En las empresas pasa exactamente lo mismo. Los gerentes conocen los detalles internos del negocio mucho mejor que los accionistas, y esa diferencia de información puede dar lugar a decisiones que beneficien más al agente que al principal.

2. Diferencia de objetivos

El principal y el agente casi nunca tienen exactamente los mismos objetivos, y eso es completamente normal. El problema surge cuando esa diferencia es demasiado grande.

Un accionista quiere maximizar el valor de sus acciones a largo plazo. Un gerente, en cambio, puede estar más enfocado en su salario mensual, en su estabilidad laboral o en los resultados del trimestre que le van a dar su bono. No es que el gerente sea malo, simplemente tiene prioridades distintas.

3. Dificultad para supervisar al agente

Cuanto más difícil es monitorear lo que hace el agente, mayor es el riesgo de que actúe en su propio beneficio. Si el principal pudiera ver cada decisión que toma el agente en tiempo real, el problema sería mucho menor.

Pero en la práctica eso no es posible. Los accionistas no están en las reuniones del día a día, no ven cada correo que se manda ni cada decisión que se toma. Esa falta de supervisión directa le da al agente un margen de discrecionalidad que, si no está bien gestionado, puede convertirse en un problema.

¿Qué es el costo de agencia?

En pocas palabras, el costo de agencia se refiere a los costos generados por el conflicto de intereses entre el principal y el agente.

Por ejemplo, imagina que sale una oportunidad de inversión que posiblemente aumentará el valor de las acciones, beneficiando a los accionistas. Sin embargo, dicha inversión es riesgosa y podría existir la posibilidad de que se pierdan puestos administrativos si las cosas salen mal.

Si la administración decide no arriesgarse, los propietarios (accionistas) podrían perder beneficios. De tal forma que las decisiones conllevan un costo. En este caso, los accionistas no van a percibir más beneficios.

Como puedes ver, si tu fueses el propietario, con la decisión de la administración estarías perdiendo dinero. Por supuesto, se tendrían que valorar más factores, pero, lo que quiero que entiendas es el hecho de que los intereses de los propietarios y de la administración no siempre están alineados y que las decisiones pueden afectar a los intereses de ambas partes.

Tipos de problemas de agencia

Por supuesto, los problemas de agencia no son todos iguales, ya que dependiendo de quiénes sean el principal y el agente, el conflicto cambia. Algunos tipos pueden ser los siguientes:

1. Accionistas vs. Administración

Este es el que ya vimos. Los accionistas quieren maximizar el valor de sus acciones y los gerentes, a veces, toman decisiones que los benefician a ellos primero: sueldos elevados, bonos excesivos, o evitar riesgos que sí convendrían a la empresa.

2. Accionistas vs. Acreedores

Imagina que una empresa tiene deudas con un banco. Los accionistas podrían querer tomar proyectos muy riesgosos porque, si salen bien, ellos se quedan con las ganancias. Pero si salen mal, el que pierde en gran parte es el banco que prestó el dinero. Ahí hay un claro conflicto de intereses entre dos partes.

3. Accionistas mayoritarios vs. Accionistas minoritarios

¿Sabías que dentro de los propios accionistas también pueden surgir problemas de agencia? Los accionistas que tienen el control de una empresa podrían tomar decisiones que los beneficien a ellos y perjudiquen a los accionistas que tienen menos participación. Por ejemplo, vender un negocio rentable a otra empresa de su propiedad a un precio por debajo del mercado.

Ejemplos de problemas de agencia

Para que te quede más claro, vamos a ver ejemplos concretos porque este es un tema que se entiende mucho mejor con casos reales.

Ejemplo 1: El agente de bienes raíces

Imagina que quieres vender tu casa y le dejas el trabajo a una persona. Si le dices que va a recibir una comisión fija por vender la casa, lo más probable es que a esa persona le interese vender, pero no le va a importar el precio al que la venda. Total, se lleva lo mismo si vende a 100 que si vende a 200.

Ahora bien, imagina que le dices que se va a llevar un 5% de la venta. Entonces las cosas cambian, porque si vende a un precio más elevado, obtiene más dinero. Ahí sí le va a importar el precio.

Como puedes ver, la estructura del incentivo cambia completamente el comportamiento del agente.

Ejemplo 2: El gerente que evita el riesgo

Piensa en una empresa que tiene una gran oportunidad de expansión internacional. El proyecto es rentable para los accionistas, pero requiere años de trabajo duro y, si fracasa, el gerente general podría perder su puesto.

El gerente decide no presentar el proyecto. Los accionistas nunca se enteran de la oportunidad perdida. ¿Quién salió perdiendo? Los propietarios. ¿Quién protegió su interés personal? El agente.

Ejemplo 3: El abogado y su cliente

Contratas a un abogado para que resuelva tu caso lo más rápido posible porque cada día que pasa te cuesta dinero. Sin embargo, a tu abogado le conviene que el caso se extienda porque cobra por hora. Sus intereses y los tuyos apuntan en direcciones opuestas. Eso es un problema de agencia.

¿Cómo se solucionan los problemas de agencia?

Aquí viene la parte más útil. Saber que existen los problemas de agencia está bien, pero lo realmente valioso es saber qué puedes hacer para reducirlos.

1. Alinear los incentivos

Como vimos en el ejemplo del agente inmobiliario, una de las formas más efectivas de reducir los problemas de agencia es diseñar esquemas de compensación donde los intereses del agente y del principal vayan en la misma dirección.

Por eso muchas empresas le dan acciones o bonos ligados a resultados a sus directivos. Si el gerente también es accionista, sus intereses se acercan más a los de los propietarios.

2. Monitoreo y auditorías

Otra forma de reducir estos conflictos es supervisar las acciones del agente. Las auditorías contables, los reportes periódicos, los consejos de administración independientes y los comités de supervisión existen precisamente para esto.

Claro, el monitoreo tiene un costo. Y ese costo también es parte del costo de agencia que mencionamos antes.

3. Transparencia e información

Mucho del problema de agencia viene de la asimetría de información: el agente sabe cosas que el principal no sabe. Si reduces esa brecha, reduces el conflicto.

Por ejemplo, obligar a las empresas públicas a publicar sus estados financieros es una forma de darle más información a los accionistas para que puedan evaluar si la administración está haciendo bien su trabajo.

4. Contratos bien diseñados

Un contrato claro, con objetivos medibles, penalizaciones por incumplimiento e incentivos por buen desempeño, puede reducir mucho el margen para que el agente actúe en su propio beneficio.

¿Por qué es importante entender los problemas de agencia?

Puede que pienses que esto solo aplica a las grandes corporaciones, pero la realidad es que los problemas de agencia están en todas partes.

¿Tienes un negocio y contratas empleados? Tienes una relación de agencia. ¿Contratas a alguien para que administre tu negocio mientras estás de viaje? Relación de agencia. ¿Le das dinero a alguien para que lo invierta por ti? Relación de agencia.

Entender este concepto te ayuda a diseñar mejores acuerdos, mejores estructuras de incentivos y a proteger tus intereses cada vez que confías en alguien para que actúe en tu nombre.

En muchas situaciones de la vida cotidiana nos enfrentamos a los problemas de agencia, y para solucionarlos tenemos que pensar como ambas partes, buscando siempre un equilibrio donde los dos lados tengan un incentivo para hacer las cosas bien.